Junio: mes del Sagrado Corazón de Jesús

Jesús manso y humilde de Corazón, Haz mi corazón semejante al tuyo
La oración de la Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados.
Catecismo de la Iglesia Católica, 2669


Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (Pío XII, Enc."Haurietis aquas": DS 3924; cf. DS 3812).
Catecismo de la Iglesia Católica, 478

Orígenes

En el año 1675, vivía en el monasterio de la Visitación de Paray le Monial (Francia) una religiosa llamada Margarita María de Alacoque, de ardiente caridad, gran pureza y humildad.
A esta religiosa se le aparece más de 80 veces Jesús en la Eucaristía, revelándole los secretos de su sagrado Corazón, despidiendo llamas, coronado de espinas y con una cruz en la parte superior y que exclamaba: "He aquí el Corazón que ha amado tanto a los hombres y que en retorno no recibe más que ingratitudes y afrentas".

Fecha litúrgica :
El viernes siguiente al segundo domingo después de Pentecostés.


 Promesas del sagrado Corazón
1- A las almas consagradas a Mí, les daré las gracias necesarias para su estado de vida. 
2- Daré paz a las familias 
3- Las consolaré en todas las aflicciones 
4- Seré su amparo y refugio durante la vida, y principalmente a la hora de su muerte 
5- Derramaré bendiciones abundantes sobre sus trabajos 
6- Los pecadores hallarán en mi corazón la fuente y el océano de la misericordia 
7- Las almas tibias se harán fervorosas
 8- Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a la perfección 
9- Bendeciré las casas en que la imagen de mi sagrado Corazón se exponga y sea honrada 
10- Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones más empedernidos 
11- Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mi corazón y jamás será borrado de él. 
12-Yo te prometo, en el exceso de misericordia de mi corazón, que mi amor todopoderoso concederá a aquellos que comulguen 9 primeros meses de mes seguidos la gracia de la penitencia final, que no morirán en mi desgracia.

  Oración 
Omnipotente y sempiterno Dios, mira al Corazón de tu amantísimo Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que te ofreció en nombre de los pecadores y concede propicio el perdón a los que imploran tu misericordia en nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén
Oraciones Diarias
Acto de contrición
Dulcísimo corazón de Jesús, que en este Divino sacramento, estás vivo e infamado de amor por nosotros. Aquí nos tienes en tu presencia, pidiéndote perdón de nuestras culpas e implorando tu misericordia. Nos pesa oh buen Jesús, de haberte ofendido, por ser Vos tan bueno, que no mereces tal ingratitud. Concedednos luz y gracia, para meditar tus virtudes y formar según ellas, nuestro pobre corazón. Amén.

(Por cada día se puede hacer un momento de meditación)
Acto de consagración
Rendido a tus pies, oh Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me has dado y los sublimes lecciones que me enseñó tu adorabilísimo Corazón te pido humildemente la gracia de conocerte, amarte y servirte como fiel discípulo tuyo para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que generoso concedes a los que de veras te conocen, aman y sirven.
Mira que soy muy pobre, dulcísimo Jesús y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar.
Mira que soy muy rudo, oh soberano maestro y necesito de tus divinas enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia.
Mira que soy muy débil oh Poderosísimo amparo de los flacos y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos para no desfallecer.
Sedlo todo para mi, Sagrado Corazón: socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio en toda necesidad.
De Vos lo espera todo mi pobre Corazón. Vos lo alentaste y convidaste cuando con tus tiernos acentos dijiste repetidas veces en tu Evangelio: "venid a Mi", "aprended de Mi", "pedid", "llamad", a las puertas de tu Corazón vengo, pues, hoy y llamo, y pido y espero Del mío te hago firme, formal y decidida entrega. Tómalo Vos y dame en cambio lo que sabes me ha de hacer bueno en la tierra y dichosos en la eternidad. Amén.

Pedir la gracia que se desea conseguir.
Se reza tres veces Padre Nuestro, Ave María y Gloria en recuerdo de las 3 insignias: cruz, corona y herida de lanza con que se apareció el sagrado Corazón a Santa Margarita de Alacoque.
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