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Hay quien quiere evangelizar a base de terror

Apocalipsis 2012 // Autor: Fr. Nelson M.

A mi buzón de correo electrónico, y seguramente al tuyo, no paran de llegar mensajes con avisos y advertencias sobre hechos catastróficos. Los agrupo en tres categorías: (1) Los que aluden a fenómenos astronómicos o pseudocientíficos, como el famoso calendario maya; (2) Los que aseguran que hay grandes conspiraciones que ya están sucediendo, como el Club de Bilderberg o el chip del 666; (3) Los que recopilan mensajes de “instrumentos” o “videntes” que, en diversas partes del mundo estarían recibiendo ya no sólo advertencias de Cristo o de la Virgen María, sino incluso: instrucciones de cómo sobrevivir a los desastres que vienen sobre el mundo. Estos tres tipos de mensajes se conectan de varios modos, por lo menos en el hecho de que unos se alimentan del ambiente de pánico sordo que van creando los otros, de manera que el que no cree en los mayas pero ve que la Virgen supuestamente dice algo que va a suceder en este año 2012 termina pensando que “algo debe haber de cierto” en la expectativa para el 2012.

Contexto reciente de los mensajes catastróficos

Antes de continuar, conviene recordar varios hechos:

No es nuevo anunciar el fin del mundo, o hechos apocalípticos a gran escala. De hecho, la lista de personas, fechas y obras que han hablado de catástrofes es muy extensa. Sin siquiera intentar esa lista recordemos para qué fechas se han anunciado eventos sin precedentes: Para el año 1000, por asociación con esa cifra que aparece en el Apocalipsis; para el siglo XIV con la peste negra que diezmó brutalmente a Europa; para el siglo XIX con los Mormones; para el siglo XX con los Testigos de Jehová (varias veces); para el año 1998, que es 666x3; para el 2000; para el 2006; ahora para el 2012.
Llama la atención también que la fiebre de “fin del mundo” no afecta por igual a todos los pueblos. Cuando uno tiene ocasión de viajar un poco, se da cuenta que mientras que en un país hay un vidente que de parte de la “Virgen” pone en vilo a decenas de miles de personas, en otro país la misma “Virgen” está más sosegada, y únicamente reclama que se respete más la vida o se vaya más a menudo a misa. Hay países que parecen muy poco amados por la “Virgen,” porque todavía no les ha mandado vidente, y otros en cambio tienen grupos numerosos de visionarios que en algunas coinciden y en otras se contradicen. En lo que todos se parecen es en crear una atmósfera de gravedad última y de máxima alerta, de modo que anda por Internet un archivo en PDF que se titula “Escritura Sagrada” (que algo se me parece a la “Sagrada Escritura,” la Biblia), el cual ha sido “dictado” directamente por Jesucristo, incluyendo alguna sfaltas de ortografía y de sintaxis.
Por supuesto, el único calificativo que merecemos los que no aceptamos que tales revelaciones sean celestiales y equiparables a la autoridad de la Biblia, es que somos incrédulos. O que somos parte del humo de Satanás. O masonería infiltrada, o un complot más en contra del Papa. O que la teología nos secó la fe. O que estamos de parte de la pandilla de cardenales que están a punto de tomarse el Vaticano, precipitando así la huida angustiosa de Benedicto XVI (esto último se afirma que sucederá en este año 2012).
Como consecuencia lógica, los entusiastas de estos mensajes no pueden discutir con nadie porque discutir ya sería poner una sombra duda sobre un hecho que es indiscutible y venerable, a saber, que Cristo mismo ha hablado o que la Virgen ha hablado: no creerles sería ofenderles; de modo que no cabe discutir nada. Sólo hay que aceptar y obedecer. Por supuesto: esta es la estructura mental y comunicativa de toda secta. Así han funcionado las sociedades secretas, los grupos de “iniciados” y en general los mismos archienemigos que estos entusiastas dicen batallar.
Respuestas de los entusiastas a las objeciones

Los que creen estas cosas aún deben responder a ciertas objeciones; sobre todo tres:

¿Y por qué la Iglesia no dice nada? Esta sería la respuesta: “Porque el Papa está manipulado, amordazado y casi encarcelado. No es libre sino que le manejan sus cosas y lo extorsionan sin tregua y sin cuartel. Él sí quisiera hablar y advertir; él ya sabe todas estas cosas;él sufre en silencio. Pero sigue hablando de temas laterales, como los Padres de la Iglesia, o el Año de la Fe, porque la presión que tiene en el Vaticano no le deja hablar como él quisiera.”
¿Y los obispos y tantos sacerdotes por qué no informan? Según los entusiastas de los mensajes, la respuesta sería esta: “Porque de hecho muchos obispos son inflitrados, es decir, enemigos de la Iglesia que han llegado a posicionarse como obispos para destruirla desde dentro. Hay unos pocos obispos buenos y santos pero les pasa lo mismo del Papa: nadie los deja hablar. En cuanto a los sacerdotes, muchos están engañados mientras que otros son del bando del enemigo. Así piensan, de verdad, muchos de estos fanáticos de los mensajes. Para ellos, por consiguiente, la Iglesia está a las puertas de un gigantesco cisma en que se notará que muchísimos clérigos habían abandonado la fe. Pero el pequeño resto que quede saldrá de los que aceptaron los mensajes.”
¿Y qué pasa si termina el 2012 y el Papa no ha huido del Vaticano ni ha llegado el llamado “Gran Aviso” (que según varios correos durará siete minutos, sucederá en todo el mundo y producirá aludes de conversiones)? La respuesta de los entusiastas va en esta línea: “¡Dios escuchó nuestras oraciones! Ha pospuesto un poco el tiempo del castigo, pero no está muy lejano; esta vez será en el año 2015. O en el 2018. O en ambas fechas, y otras más.”
La Virgen Conversadora

Sin ánimo de desprecio ni traza de ironía, uno puede preguntar por qué hay tantos mensajes, o supuestos mensajes, en estos tiempos. Alguien dijo que la Virgen se había vuelto “parlanchina.” Como sabemos que hay mensajes que han recibido amplio aval de la Iglesia, cual es el caso de La Salette, o sobre todo, de Fátima y Lourdes, esa expresión puede ser innecesariamente fuerte. Pero son muchos mensajes. Se supone que los videntes de Medjugorie reciben uno diario. La respuesta de los entusiastas a la cuestión de por qué son tantos es siempre la misma: Porque la gravedad del asunto, la sordera de la gente y la urgencia del tiempo ya breve reclaman esa insistencia.

Hay escritores, como el colombiano Rafael Arango, o el mexicano Luis Eduardo López Padilla, que han hecho amplias y profundas investigaciones de centenares de mensajes, buscando una línea común, como quien arma un gigantesco rompecabezas. Al parecer, la Virgen ha soltado piezas aquí y allá, y sólo la gente muy aguda, como estos autores, logra poner todo junto y en orden. Personalmente, el hecho de que algo tan vital, si así lo fuera, pareciera requerir de tan avanzados esfuerzos por parte de gente tan intelectual, me parece que habla en contra de los mensajes mismos. ¿No habíamos quedado en que el mensaje de la Buena Nueva es para los pobres y los sencillos?

Y luego viene la otra recomendación. Jesús o la Virgen María parecen recomendar en documentos recientes, con abundancia de detalles además, cuáles han de ser las velas, la cantidad de agua, el volumen de ropa que hay que guardar para cuando sobrevenga el desastre. Uno se pregunta qué sucedería con los pobres, que no tienen la ropa para hoy, cuando se les manda de parte del Cielo que tengan ropa “para varios años.” Queda también un tufillo de mercantilismo de oportunidad cuando algunos de los archivos con mensajes ya muestran la foto del morral de supervivencia con todos su aditamentos. ¿Qué vendrá en posteriores ediciones, el link para comprarlo en amazon.com ?

Fr. Nelson M.
amigos@fraynelson.com
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