Traduce esta página /Translate

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Señor, te doy gracias por todo lo bueno que siempre haces en mi vida. y por todas las fuerzas que me das cuanto siento que voy a caer y saldré derrotado. Tu poder misericordioso me levanta en victoria, porque no hay problema, dificultad o situación complicada que se resista a tu fuerza. Creo firmemente que de Ti me vienen todas las gracias con las que salgo a dar la batalla por la paz y la alegría, porque la esperanza quede sembrada y fija en mi corazón. Gracias por ser el aliento de mi vida y ayudarme a librarme de los peligros que quieren apartarme de Ti. Pongo en tus manos todos mis proyectos y todo en lo que en estos momentos voy a realizar. Amén

Algo para todos los días: el rosario

No se trata de repetir lo mismo, al decir las Ave Maria nos dejamos guiar por las manos de la Virgen. // Autor: Mariano Hernández | Fuente: Catholic.net

Estamos acostumbrados a ver rosarios colgados en el retrovisor de cada taxi o camión, también es como una moda usarlo en el cuello o bien cargarlo como una pulsera cualquiera. Para muchas personas el rosario es un simple adorno que "se ve bien".

Un santo sacerdote decía: "un buen cristiano va siempre armado de su rosario". No se trata simplemente de llevarlo para que se vea, sino de usarlo.

Lo que nos mueve a rezarlo es el ejemplo, creo que todos hemos visto la devoción de alguna persona cuando reza el rosario. Yo pienso en mi papá, siempre que entraba a su cuarto, estaba haciendo ejercicio con el rosario entre las manos. También he visto a miles de personas rezar el rosario, viviendo con mucha devoción y silencio interior. Porque el rosario es ante todo una oración contemplativa y no puede vivirse si falta el silencio interior.

El rosario es y ha sido durante años la oración que la Iglesia dirige a María. No se trata de repetir lo mismo, al decir las Ave Maria nos dejamos guiar por las manos de la Virgen, meditando los misterios alegres, luminosos, dolorosos y gloriosos.

El Rosario está todo entretejido de la vida de Cristo. Primero se enuncia el misterio, sigue la oración que Él enseñó a sus discípulos, la primera parte del Avemaría, recuerdan las primeras palabras del ángel a María, "la llena de gracia". La segunda parte del Avemaría es como la respuesta de los hijos que, dirigiéndose suplicantes a la Madre, le piden con insistencia "ruega por nosotros los pecadores".

Octubre es el mes del Rosario, mes dedicado a recorrer con María los misterios de la vida de su Hijo. Es sobre todo un tiempo para contagiar a los demás de está oración, como decía el Papa: "para ser apóstoles del Rosario es necesario tener experiencia en primera persona de la belleza y profundidad de esta oración, sencilla y accesible a todos".

Este mes traerá muchos acontecimientos importantes, también celebraremos la memoria del beato Juan Pablo II, un Papa totalmente consagrado a Jesús por medio de María, como lo manifestaba claramente su lema: «Totus tuus». Fue elegido en el mes del Rosario, y el Rosario, que con frecuencia llevaba entre sus manos, se convirtió en su oración predilecta. Ojalá podamos nosotros también llevar con frecuencia en nuestras manos el rosario y dejar que Ella nos conceda decisión y alegría, para "hacer del Rosario nuestra oración de todos los días".
Publicar un comentario

Entradas populares