Reverendo Padre Fabián A. Barrera, c.m.

DESTACADOS

DESTACADOS: Cuando celebramos la Misa, nosotros no hacemos una representación de la Última Cena: no, no es una representación. Es otra cosa: es precisamente la Última Cena. Es vivir otra vez la Pasión y la muerte redentora del Señor. La Misa no se "escucha", se participa, y se participa en esta teofanía, en este misterio de la presencia del Señor entre nosotros". SIGUE AQUI

Buscaron a Dios

buscar

vía email

Ingrese su correo electónico:

Delivered by FeedBurner

Traduce esta página /Translate

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Felicidades

Felicidades

12 jul. 2013

¿Cómo rezar bien el Padre Nuestro? 5 actitudes

Cuando ves a una persona que está realmente conectada con Dios, en comunión de amor con Él, su testimonio nos atrae y decimos: yo quiero rezar como él. AUTOR: P. Evaristo Sada, L.C. - FUENTE: http://www.la-oracion.com

Es una buena práctica rezar el Padre Nuestro varias veces al día y rezarlo bien, como Cristo y con Cristo. Las primeras comunidades del cristianismo rezaban el Padre Nuestro tres veces al día (Didaché 8, 3). El día del Corpus Christi llegué a Cancún para impartir un taller de oración al que me invitaron, celebré misa en la Parroquia de Cristo Rey y en la primera banca estaba una joven que me dio una gran lección de cómo dirigirse a Dios Padre. Cuando llegó la hora del Padre Nuestro en la misa, lo hizo de tal forma que al final me fui a buscarla para darle las gracias. Al verla entendí lo que significa amar y rezar “con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas” Lc 10,27; cf. Dt 6, 4-8)



Los discípulos veían rezar a Jesús, escuchaban las palabras con que se dirigía a Su Padre y el tono de voz con que lo hacía. Percibían el amor, la ternura, la confianza, la inmediatez, la reverencia, la sumisión filial con que le hablaba. Observaban sus gestos corporales y su mirada. Cautivados por esa forma de rezar, un día le dijeron: “Maestro, enséñanos a orar”» (Lc 11, 1).

En Cristo tenemos nuestro Modelo de cómo debemos rezar. Con el “Padre Nuestro” Jesús nos enseñó, por medio de su oración, lo que debemos desear y pedir y el orden en que conviene hacerlo, pero sobre todo nos enseñó la actitud y la carga afectiva con que debemos dirigirnos a Dios.

Quisiera centrarme ahora en lo que a mí más me ayuda, me refiero a la primera palabra de la Oración del Señor: “Padre”. Procuro meditar con frecuencia en la paternidad de Dios y contemplarlo como Padre. Muchas veces mi meditación diaria consiste en quedarme repitiendo con tranquilidad la palabra “Padre” y gustando interiormente el don de Su Paternidad.

¿Cómo rezar el Padre Nuestro? En la oración, más importantes que las palabras, son las actitudes. De Jesucristo aprendemos estas actitudes:

1. Rezar con la certeza de ser amado. La verdad de Dios que Jesucristo nos ha revelado es que es un Padre generoso, bondadoso, rico en misericordia, paciente, compasivo, interesado en el bien de cada uno de sus hijos. Dios es amor, es un Padre amoroso que me crea por amor y que quiere compartir su vida conmigo en un clima de intimidad familiar. Cuando rezo, es a ese Dios al que tengo delante. No es lo mismo tener una cita con una persona déspota, autoritaria, humillante, hiriente, impaciente, ofensiva… que estar con Alguien que es todo amor, bondad, ternura y compasión.

«Es necesario contemplar continuamente la belleza del Padre e impregnar de ella nuestra alma» (San Gregorio de Nisa, Homiliae in Orationem dominicam, 2).

En este sentido, el catecismo afronta con mucho realismo que nuestro concepto y experiencia de la paternidad terrena podría viciar nuestra relación con Dios Padre: “La purificación del corazón concierne a imágenes paternales o maternales, correspondientes a nuestra historia personal y cultural, y que impregnan nuestra relación con Dios. Dios nuestro Padre transciende las categorías del mundo creado.” (CIC 2779)

2. Rezar con actitud de hijo, con una conciencia filial. Cristo nos revela no sólo que Dios es Padre sino que somos sus hijos. Por el bautismo hemos sido incorporados y adoptados como hijos de Dios. «El hombre nuevo, que ha renacido y vuelto a su Dios por la gracia, dice primero: “¡Padre!”, porque ha sido hecho hijo» (San Cipriano de Cartago, De dominica Oratione, 9)

Dios espera que con Él seamos como niños (cf Mt 18, 3) y nos asegura que Él se revela a “los pequeños” (cf Mt 11, 25). Es normal que surja la pregunta: ¿Y podemos hacerlo? Claro que podemos dirigirnos a Dios como Padre, porque el Padre «ha enviado [...] a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: “¡Abbá, Padre!'”» (Ga 4, 6). El Espíritu Santo nos enseña a hablar con Dios Padre, más aún, lo hace Él mismo desde dentro de nosotros. Y nos enseña a hacerlo con términos de ternura filial: Abbá, Padre querido.

Ayer dirigí un taller de oración sobre el Padre Nuestro y al terminar, uno de los participantes me dijo: “Conocer el Plan de Dios sobre el hombre es bellísimo pero muy comprometedor”. Efectivamente: «Es necesario acordarnos, cuando llamemos a Dios “Padre nuestro”, de que debemos comportarnos como hijos de Dios» (San Cipriano de Cartago, De Dominica oratione, 11).


3. Rezar acompañado, junto a Cristo y mis hermanos. Jesús nos enseñó a decir “Padre Nuestro”. «El Señor nos enseña a orar en común por todos nuestros hermanos. Porque Él no dice “Padre mío” que estás en el cielo, sino “Padre nuestro”, a fin de que nuestra oración sea de una sola alma para todo el Cuerpo de la Iglesia« (San Juan Crisóstomo, In Matthaeum, homilia 19, 4).

Al rezarlo, hemos de tomar conciencia de que no estamos solos, sino que estamos junto a Cristo y junto a toda la comunidad eclesial y con ellos rezarmos juntamente a nuestro Padre del cielo.

4. Rezar con actitud de bendición y alabanza. Antes de dirigirnos a Dios para pedirle, hemos de alabarle simplemente porque merece ser alabado. Es lo que corresponde a una creatura en relación con su Creador. Al iniciar el “Padre Nuestro” lo primero que hacemos es dar gracias a Dios “por habernos revelado su Nombre, por habernos concedido creer en Él y por haber sido habitados por su presencia.” (Catecismo 2781)

5. Rezar con audacia humilde. Conscientes de nuestra pequeñez y miseria, se requiere audacia para dirigirnos a Dios Todopoderoso. Audacia, sí, pero una audacia humilde. La audacia del hijo que reconoce su indigencia y se dirige a su padre con plena confianza y con la certeza de saberse amado y protegido.

«La conciencia que tenemos de nuestra condición de esclavos nos haría meternos bajo tierra, nuestra condición terrena se desharía en polvo, si la autoridad de nuestro mismo Padre y el Espíritu de su Hijo, no nos empujasen a proferir este grito: “Abbá, Padre” (Rm 8, 15) ... ¿Cuándo la debilidad de un mortal se atrevería a llamar a Dios Padre suyo, sino solamente cuando lo íntimo del hombre está animado por el Poder de lo alto?» (San Pedro Crisólogo, Sermón 71, 3).



La audacia humilde y confiada en nuestras relaciones con Dios va creciendo a medida que rezamos el Padre Nuestro con mayor fe. «Padre nuestro: este nombre suscita en nosotros todo a la vez, el amor, el gusto en la oración [...] y también la esperanza de obtener lo que vamos a pedir [...] ¿Qué puede Él, en efecto, negar a la oración de sus hijos, cuando ya previamente les ha permitido ser sus hijos?» (San Agustín, De sermone Domini in monte, 2, 4, 16).

Ojalá que después de leer este artículo recemos el Padre Nuestro con mayor sentido. Ojalá que al pronunciar la primera palabra de la Oración del Señor con estas actitudes, vibre nuestro corazón por todas las resonancias que evoca su paternidad.

«Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos». El les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación». (Lc 11, 1-4)

VIDEO RELACIONADO: aquí
Publicar un comentario en la entrada

Hermanos en Cristo

RECUERDA:

Cristo ha sufrido por todos
"Tenedlo presente, hermanos: en el huerto del Señor no sólo hay las rocas de los mártires, sino también los lirios de las vírgenes y las yedras de los casados, así como las violetas de las viudas.
Ningún hombre, cualquiera que sea su género de vida, ha de desestimar su vocación: Cristo ha sufrido por todos.
Con toda verdad está escrito de Él: Nuestro Salvador quiere que todos los hombres se salven y lleguen al pleno conocimiento de la verdad»
(San Agustín, Sermón 304).
***
"Keep that in mind, brethren, in the garden of the Lord not only the rocks of the martyrs, but also the lilies of the virgins and the married ivy and violets of widows.
No man, whatever kind of life, is to dismiss his vocation: Christ suffered for all.
In all truth it is written of Him, our Savior desires all men to be saved and reach full knowledge of the truth "
(St. Augustine, Sermon 304).

Jesús ha optado por amarte
Although you do not remember it, for you it gave the life. Although you do not believe it, for you it worries. Although you are not considered to be important, for It you are. Although you do not accept it, he has excused you. Although you do not perceive it, it is with you. Although you condemn you himself, Jesús has chosen to love you. He sees us otherwise. It is much more, much major than our heart.
***

Aunque no lo recuerdes, por ti dio la vida. Aunque no lo creas, por ti se preocupa. Aunque no te consideres importante, para El lo eres. Aunque no lo aceptes, te ha perdonado. Aunque no lo percibas, está contigo. Aunque a ti mismo te condenes, Jesús ha optado por amarte. El nos ve de otra manera. Es mucho más, mucho mayor que nuestro corazón.

Oración por los bebés abortados

Padre Celestial, que nos has dado el don de la libertad para amar y seguir Tus caminos y mandamientos. Perdona a aquellos padres que abusando de esta libertad destruyen el don de la vida que Tú le has dado a sus hijos. Perdona a esos que destruyen la vida humana abortando el bebé que esperan. Dales a estos niños por nacer la oportunidad de gozar de Tu presencia por toda la eternidad. Ayúdame a ser uno en solidaridad con Tus pequeños, aceptando de corazón las palabras de Tu Hijo: "todo lo que hicisteis por uno de mis hermanos más pequeños, por Mí lo hicisteis." (Mt 25:40) Permíteme, entonces, Padre, adoptar hoy espiritualmente a un bebé por nacer y ofrecer mis oraciones, trabajos, gozos y sufrimientos por ese pequeño, para que pueda nacer y vivir para Tu mayor honor y gloria. Te lo pedimos en nombre de Cristo, en unión con el Espíritu Santo, que es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

Google+ Followers

Crux Sancti Patris Benedicti
Crux Sancta Sit Mihi Lux / Non Draco Sit Mihi Dux / Vade Retro Satana / Numquam Suade Mihi Vana / Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venena Bibas / Numquam Suade Mihi Vana
****
Cruz del Santo Padre Benito
La Santa Cruz sera mi luz / no sera el demonio mi guia. / ¡Apartate, Satanás! / no me sugieras cosas vanas,
maldad es lo que me brindas, / bebe tu mismo tu veneno

Entrada destacada

Francisco: "El nombre de Dios no puede ser usado para justificar el odio y la violencia”

Nairobi (Kenia) (AICA): El papa Francisco pidió este jueves a representantes religiosos que cooperen y actúen como ¨pacificadores¨ y advi...

♦ Aclaración:

Lo que Usted envía mediante el Formulario de Contacto es recibido por el Webmaster (Administrador: Silvia B. Giordano) de este blog.

Santa Misa y Confesiones (Padre Fabián)

♦ ACTIVIDADES ♦
EL SANTUARIO PERMANECE ABIERTO DE MARTES A DOMINGO: DE 7,30 A 12 HS Y DE 17 A 20 HS.

LOS LUNES ESTÁ CERRADO EXCEPTO PARA LA MISA DE 8,00 HS. LUEGO DE LA MISMA SE CIERRA. TAMBIÉN ESTÁ ABIERTO LOS SEGUNDOS LUNES DE MES PARA LA
MISA DE SANACIÓN: LA ADORACIÓN ES A LAS 18 Y A LAS 19,30 HS LA SANTA MISA.

EL PADRE FABIAN CONFIESA LOS JUEVES Y DOMINGOS DE 17 A 20 HS POR ORDEN DE LLEGADA Y SIN TURNO PREVIO.

NO DA ENTREVISTAS PERSONALES. PERO PUEDEN PEDIR INFORMACIÓN A LA SECRETARIA PARROQUIAL DE LUNES A SÁBADOS DE 8,30 A 11,30 HS AL TELÉFONO 2508 6672 INT 108 O A MARTA 095724928

SANTUARIO DE LA MEDALLA MILAGROSA Y SAN AGUSTÍN
MONTEVIDEO

Santa Misa con oración por sanación interior y física, 4to domingo de cada mes a las 16hrs. Capilla de las Hermanas Vicentinas, Reconquista 432, Montevideo (Uruguay).

Entradas populares

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *