Reverendo Padre Fabián A. Barrera, c.m.

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DESTACADOS: Cuando celebramos la Misa, nosotros no hacemos una representación de la Última Cena: no, no es una representación. Es otra cosa: es precisamente la Última Cena. Es vivir otra vez la Pasión y la muerte redentora del Señor. La Misa no se "escucha", se participa, y se participa en esta teofanía, en este misterio de la presencia del Señor entre nosotros". SIGUE AQUI

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Felicidades

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29 jul. 2013

La vida en urgencias

Todo pende de un hilo, todo puede cambiar en un momento. ¿Qué es lo que queda? ¿Qué es lo que vale? // Autor: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net


A veces vemos el mundo desde la tranquila seguridad de una vida que avanza sobre ruedas. No hay problemas, no hay dificultades especiales. Tal vez oímos que algún familiar está enfermo, que un amigo tuvo un accidente con la moto, o que el abuelo de mi amigo acaba de fallecer. Pero la música, el ruido, las prisas, nos hacen pasar rápido delante de hospitales y de cementerios, y nos hundimos en lo cotidiano. Hay que vivir, otros se encargarán de los enfermos...

Todo se ve de otra manera si nos toca tener que esperar una o dos horas en la zona de urgencias de algún hospital de ciudad. Llegan con cierta frecuencia las ambulancias. Los enfermeros hacen bajar a un señor anciano, a una señora de media edad, a un joven que se ha caído de una escalera, a un niño que se torció la mano de un balonazo. Llega tal vez un herido de carretera, con la ropa teñida de sangre.

En los pasillos de algunos hospitales todo está a la vista: sanos y enfermos se mezclan y se entrecruzan en una confusión más o menos organizada. Una anciana tal vez grita palabras incomprensibles. Un joven murmura una y otra vez sus quejas de dolor. Una adolescente llora, en una camilla, mientras sus padres y amigos intentan consolarla.

Los médicos y las enfermeras entran y salen con prisa. Llevan una carpeta, apuntan datos, vuelven a mirar al enfermo que ya tiene una botella de suero, y murmuran a otro colega dos o tres palabras que no entendemos. Los familiares permanecen de pie, esperan alguna respuesta, no tienen claro qué está pasando. Luego, un enfermero coge una camilla con un paciente más grave y lo introduce en una zona reservada. Los de fuera no saben qué ocurre, y tienen que esperar minutos, tal vez horas, alguna noticia sobre ese familiar o amigo que quizá se encuentra a las puertas de la muerte.

Es un misterio la enfermedad y el dolor. Todo ocurre demasiado rápido. Una luz en la carretera, el freno que no responde, los cristales del parabrisas que saltan por los aires, luego ruidos, confusión, un enfermero que corta la ropa de quien se queja sin entender bien qué es lo que pasa... Otras veces basta con haber comido algo que estaba fermentado: los dolores se hacen insoportables, empiezan los primeros delirios, y sin que uno pueda dar su opinión es llevado a toda prisa a la sección de urgencias. Hay quien llega allí después de un espléndido día de excursión. Un paso en falso, una piedra suelta en el camino, y la cabeza deja fluir la sangre a toda prisa, mientras los amigos intentan detener, como pueden, la hemorragia.

La vida se ve de un modo nuevo cuando nos toca estar en urgencias. Somos grandes por nuestra capacidad de amar, por nuestros deseos de justicia y de paz, y somos pequeños, pobres, débiles, con este cuerpo frágil que mantiene equilibrios casi imposibles. Todo pende de un hilo, todo puede cambiar en un momento. ¿Qué es lo que queda? ¿Qué es lo que vale?

Son preguntas que podemos hacernos una tarde cualquiera, tal vez sin tener que ir a la zona de urgencias de un hospital. Son preguntas que nos invitan a levantar los ojos, mirar al cielo, y buscar, más allá de las estrellas o del smog que cubre nuestras ciudades, a ese Dios que nos hizo con barro frágil y con un soplo misterioso, eterno, de espíritu...
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Hermanos en Cristo

RECUERDA:

Cristo ha sufrido por todos
"Tenedlo presente, hermanos: en el huerto del Señor no sólo hay las rocas de los mártires, sino también los lirios de las vírgenes y las yedras de los casados, así como las violetas de las viudas.
Ningún hombre, cualquiera que sea su género de vida, ha de desestimar su vocación: Cristo ha sufrido por todos.
Con toda verdad está escrito de Él: Nuestro Salvador quiere que todos los hombres se salven y lleguen al pleno conocimiento de la verdad»
(San Agustín, Sermón 304).
***
"Keep that in mind, brethren, in the garden of the Lord not only the rocks of the martyrs, but also the lilies of the virgins and the married ivy and violets of widows.
No man, whatever kind of life, is to dismiss his vocation: Christ suffered for all.
In all truth it is written of Him, our Savior desires all men to be saved and reach full knowledge of the truth "
(St. Augustine, Sermon 304).

Jesús ha optado por amarte
Although you do not remember it, for you it gave the life. Although you do not believe it, for you it worries. Although you are not considered to be important, for It you are. Although you do not accept it, he has excused you. Although you do not perceive it, it is with you. Although you condemn you himself, Jesús has chosen to love you. He sees us otherwise. It is much more, much major than our heart.
***

Aunque no lo recuerdes, por ti dio la vida. Aunque no lo creas, por ti se preocupa. Aunque no te consideres importante, para El lo eres. Aunque no lo aceptes, te ha perdonado. Aunque no lo percibas, está contigo. Aunque a ti mismo te condenes, Jesús ha optado por amarte. El nos ve de otra manera. Es mucho más, mucho mayor que nuestro corazón.

Oración por los bebés abortados

Padre Celestial, que nos has dado el don de la libertad para amar y seguir Tus caminos y mandamientos. Perdona a aquellos padres que abusando de esta libertad destruyen el don de la vida que Tú le has dado a sus hijos. Perdona a esos que destruyen la vida humana abortando el bebé que esperan. Dales a estos niños por nacer la oportunidad de gozar de Tu presencia por toda la eternidad. Ayúdame a ser uno en solidaridad con Tus pequeños, aceptando de corazón las palabras de Tu Hijo: "todo lo que hicisteis por uno de mis hermanos más pequeños, por Mí lo hicisteis." (Mt 25:40) Permíteme, entonces, Padre, adoptar hoy espiritualmente a un bebé por nacer y ofrecer mis oraciones, trabajos, gozos y sufrimientos por ese pequeño, para que pueda nacer y vivir para Tu mayor honor y gloria. Te lo pedimos en nombre de Cristo, en unión con el Espíritu Santo, que es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

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La Santa Cruz sera mi luz / no sera el demonio mi guia. / ¡Apartate, Satanás! / no me sugieras cosas vanas,
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Santa Misa y Confesiones (Padre Fabián)

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LOS LUNES ESTÁ CERRADO EXCEPTO PARA LA MISA DE 8,00 HS. LUEGO DE LA MISMA SE CIERRA. TAMBIÉN ESTÁ ABIERTO LOS SEGUNDOS LUNES DE MES PARA LA
MISA DE SANACIÓN: LA ADORACIÓN ES A LAS 18 Y A LAS 19,30 HS LA SANTA MISA.

EL PADRE FABIAN CONFIESA LOS JUEVES Y DOMINGOS DE 17 A 20 HS POR ORDEN DE LLEGADA Y SIN TURNO PREVIO.

NO DA ENTREVISTAS PERSONALES. PERO PUEDEN PEDIR INFORMACIÓN A LA SECRETARIA PARROQUIAL DE LUNES A SÁBADOS DE 8,30 A 11,30 HS AL TELÉFONO 2508 6672 INT 108 O A MARTA 095724928

SANTUARIO DE LA MEDALLA MILAGROSA Y SAN AGUSTÍN
MONTEVIDEO

Santa Misa con oración por sanación interior y física, 4to domingo de cada mes a las 16hrs. Capilla de las Hermanas Vicentinas, Reconquista 432, Montevideo (Uruguay).

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