Los 10 mandamientos del papa Francisco

En sus homilías, el Papa suele formular exhortaciones a los fieles, con mucho énfasis y apelando a fórmulas ingeniosas. Un repaso por el "código ético" que conforman algunas de estas consignas. En sus homilías, el Papa suele formular exhortaciones a los fieles, con mucho énfasis y apelando a fórmulas ingeniosas. Un repaso por el "código ético" que conforman algunas de estas consignas.

Francisco dijo una vez que los diez mandamientos bíblicos no eran "limitaciones, sino indicaciones para la libertad", un "sí" al Amor para "defender al ser humano".
"Ellos nos enseñan a evitar la esclavitud a la que nos reducen los muchos ídolos que construimos nosotros mismos; lo hemos experimentado muchas veces en la historia, y lo experimentamos también hoy", agregó.
Al mismo tiempo, el Papa lanza con frecuencia sus propios "mandamientos". Veamos algunos de ellos.

1 No calumnien ni sean chismosos


En una de sus primeras homilías, el Papa dijo que el cristiano debe vencer la tentación de "meterse en la vida de los demás".
"La charlatanería es hacerse daño unos a otros. Como siquiera disminuir al otro, ¿no? En cambio de crecer yo, hago que el otro descienda y me siento grande. ¡Eso no va!", dijo.
"Desinformación, difamación y calumnia, ¡son pecados! ¡Es dar una cachetada a Jesús en la persona de sus hermanos!". La calumnia destruye a la Iglesia, dijo el Papa. "Y eso es lo que quiere el diablo", sentenció.
Y hace pocos días, en el ángelus, pidió que no se dedicaran a criticar a los demás a la salida de la misa. "Jesús nos recuerda que ¡también las palabras pueden matar!", recordó el Papa, y a continuación hizo repetir dos veces a coro al público: "Non chiacherare, non chiacherare" (no chismear).

2 Hagan lío
Fue su ya célebre exhortación a la numerosa delegación de jóvenes argentinos que viajaron a Rio para participar de la Jornada Mundial de la Juventud en julio pasado: "Quiero líos en las diócesis; quiero que se salga afuera, quiero que la Iglesia salga a las calles".

3 No idolatren el dinero
El Papa insiste en este tema constantemente. El dinero es un "instrumento bueno en sí mismo", pero si no es ofrecido a los demás, se vuelve contra el hombre, advirtió recientemente.
En otra ocasión había dicho: "Si las cosas, el dinero, la mundanidad se convierten en el centro de la vida, nos poseen y perdemos nuestra identidad de seres humanos (...). La posesión de cosas materiales al final nos roba el rostro, el rostro humano".
"Quien corre tras la nada, se convierte él mismo en una nada", subrayó.
En varias oportunidades condenó la codicia y, citando a su abuela Rosa, advirtió: "La mortaja no tiene bolsillos".

4 Pecar, sí; ser corrupto no
"El problema no es ser pecadores, sino no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza", dijo el Papa en una homilía. "Pedro era pecador, pero no corrupto, ¿eh?", advirtió Bergoglio. "Pecadores, sí, todos: corruptos, no".
"De los pecadores no hace falta hablar demasiado, porque todos lo somos", dijo en otra ocasión Francisco. Los corruptos son los que eran pecadores como nosotros, pero no han dado un paso adelante, como si se hubiesen consolidado en el pecado: ¡no necesitan a Dios!"

5 Sean pastores con olor a oveja
Pidió a los sacerdotes que sean "pastores con olor a oveja, en medio del rebaño". "Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo. Cuando la gente anda ungida con óleo de alegría se le nota", aseguró el Pontífice durante la homilía.

6 No descarten a los más débiles
Hoy "dominan las dinámicas de una economía y una finanza carentes de ética; hoy no manda el hombre, sino el dinero, manda el dinero.".
"Hombres y mujeres son sacrificados a los ídolos de la ganancia y del consumo". Es la "cultura del descarte", que hace que "resulten normales" las necesidades y los dramas de tantas personas. "La vida humana, la persona, ya no son sentidas como valores primarios a respetar y tutelar, especialmente si son pobres o discapacitados, si no sirven aún –como el niño por nacer-, o si ya no sirven –como el anciano".
Esto es fruto de la "cultura del descarte", que el Papa denuncia continuamente.

7 No desechen alimentos
La cultura del descarte nos ha vuelto insensibles incluso al desperdicio y al descarte alimentario, (nos) ha acostumbrado a lo superfluo y al desperdicio cotidiano de alimento", dijo el Papa. Los alimentos que se tiran a la basura "son alimentos que se roban de la mesa del pobre, del que tiene hambre", dijo el Papa
Mientras que la solidaridad, que es la riqueza de los pobres, a menudo se considera contraproducente, "porque se opone a la lógica de las finanzas y de la economía". "No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles sus vidas".

8 Vayan a las periferias
"Vivir Semana Santa es ir hacia las periferias y ayudar a los que necesitan ayuda", sostuvo el Papa en uno de sus primeros mensajes. Más tarde repetiría y ampliaría este concepto: periferias "geográficas y existenciales".
"Seguir, acompañar a Cristo, permanecer con Él exige salir. Salir de sí, de la tentación de encerrarse en los propios esquemas que acaban por cerrar el horizonte de la acción creativa de Dios. (...) Debemos movernos hacia nuestros hermanos y hermanas, y sobre todo hacia los que están más lejos, los que son olvidados, los que necesitan comprensión, consuelo, ayuda".

9 Sean católicos felices
"¡Un cristiano no puede estarlo nunca! No sean nunca hombres y mujeres tristes. ¡No se dejen ganar nunca por el desaliento! Quiero católicos felices. No se puede anunciar a Jesús con cara de funeral".

10 Cuiden la creación

"Somos guardianes de la creación, del designio de Dios inscripto en la naturaleza, guardianes del otro, del medioambiente. ¡La persona humana está en peligro: he aquí la urgencia de la ecología humana!"
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