400 respuestas a preguntas sobre la doctrina católica (31)

400 respuestas a preguntas sobre la doctrina católica (31): 400 respuestas del P. Loring presentadas en breves publicaciones semanales. (Preguntas 250-261) // Autor: P. Jorge Loring // Editorial Spiritus Media

250. VALORES Y CONTRAVALORES DE LA SOCIEDAD

Querido P. Loring: Me han encargado un trabajo sobre los valores y contravalores de la sociedad. ¿Me puede dar algunas ideas?

Considero que en una sociedad, uno de los primeros valores es la educación cristiana de la juventud. Aunque en teoría sería posible una honestidad atea, en la práctica, ésta no tiene motivación suficiente para mantenerla en momentos difíciles. En el ideario cristiano se contienen todos los valores para que una sociedad viva en paz y justicia. Como uno de los contravalores de nuestra sociedad considero la "telebasura", que está echando a perder la juventud, y nos pronostica un futuro lamentable.

251. PERDONAR SIEMPRE


No entiendo eso de: "Perdonad setenta veces siete", es decir, siempre. Si tengo un administrador que me ha robado un millón de pesetas, ¿por qué tengo que perdonarle?

Las palabras de Cristo se refieren a que no debemos guardar rencor a nadie. Debemos perdonar las ofensas siempre. Pero eso no significa que no podamos exigir que la justicia aplique la pena correspondiente a los malhechores, y que se nos repare el daño que nos hayan ocasionado.

252. PERDONAR

P. Loring, una consulta: En mi familia hay problemas con mi tía política y mis primas, con mi hermana y su esposo; todo ha llegado a que no nos saludan. Cuando el problema estaba a tiempo intenté saludar, pero no lo aceptan, miran para otro lado. He quedado frustrado.

Si han rechazado el saludo, por ejemplo tres veces, puede dejarlo para más adelante y orar para que cambien.

253. PENA DE MUERTE

Comprendo que está mal desear la muerte de nadie. Pero cuando me entero que un terrorista ha muerto porque le ha explotado la bomba que llevaba para matar a otros, no puedo evitar alegrarme. Si ha de morir alguien, es preferible que muera el asesino. Lo mismo me pasa con la pena de muerte. En teoría yo quisiera que no existiera, pero cuando me entero que un terrorista ha asesinado veinte veces, pienso que si le hubieran condenado a muerte la primera vez, estarían vivos diecinueve inocentes. No sé si hago mal en pensar así, pero no puedo evitarlo. Es lo que me sale espontáneamente.

Comprendo perfectamente lo que usted dice. Hay mucha gente que piensa lo mismo que usted. La justicia de la pena de muerte es una cosa opinable. Algunos piensan que basta la cadena perpetua. Otros piensan que de la cárcel se pueden escapar y seguir matando. El Catecismo Oficial de la Iglesia dice en su n° 2267 que la pena de muerte es lícita cuando es la única manera de defender la vida de los inocentes de un injusto agresor. Se supone, naturalmente, que la culpabilidad es clara, pues una equivocación en esto sería fatal e irremediable. Ésta es la doctrina de la Iglesia Católica.

254. ABORTO: ASESINATO DE INOCENTES

Yo estoy contra el aborto. Pero un amigo mío, socialista, me ataca diciendo que si la Iglesia condena el aborto, por qué permite la pena de muerte. No sé qué contestarle.

El Catecismo oficial de la Iglesia Católica, en su n° 2267, permite la pena de muerte en caso extremo, cuando sea la única manera eficaz de defender la vida de personas inocentes de un injusto agresor, pues la Autoridad Pública tiene obligación de defenderlos.

Pero el aborto es condenar a muerte a una persona inocente, y nadie, ni católico ni no católico, puede mantener, con honradez, que sea lícito condenar a muerte a una persona inocente. Los abortistas se escudan diciendo que en los primeros meses no se sabe si es persona humana.

Pero eso es ignorar, o no querer enterarse, de lo que dicen los médicos. Todos los médicos saben que desde el momento de la concepción ese nuevo ser tiene un código genético propio, distinto de los códigos de sus padres. Es decir, es una persona humana. Y si no se interrumpe ese embarazo llegará a ser una persona adulta como nosotros. Por lo tanto el aborto es un asesinato de personas inocentes.

- Es que es fruto de una violación: el hijo no deseado puede darse en adopción, pero no hay derecho a matarlo.
- Es que va a nacer con malformaciones: los enfermos también tienen derecho a vivir. El modo de acabar con las enfermedades no es matando al enfermo.
- Es que va a traer complicaciones a la madre: todos los derechos de una madre son inferiores al derecho que su hijo tiene a la vida.

Juan Pablo II dijo en el Paseo de la Castellana de Madrid: "Nunca se puede justificar la condena a muerte de una persona inocente". Los responsables del aborto tienen sus manos manchadas de sangre inocente. La Iglesia los castiga con la excomunión.

255. EXCOMUNIÓN DEL ABORTO

¿Puede alguna persona quedar excomulgada en el mismo momento de cometer algún pecado? Si así sucede, ¿cuáles son los casos? En el caso del aborto, ¿quedan excomulgados todos los implicados: madre, el médico o quien haga el aborto, el novio si está de acuerdo, enfermeras o instrumentistas, etc…? ¿Qué otros casos pueden darse? ¿O en dónde puedo encontrar estas respuestas?

Efectivamente, los que practican el aborto quedan excomulgados al realizarlo.

En la excomunión del aborto caen todos los que han intervenido de manera eficaz: quienes los realizan, quienes lo pagan, etc. Los casos de excomunión están en el Derecho Canónico: Libro VI, Parte II.

256. ABORTO NO DESEADO

Estimado padre le escribo con la finalidad de pedir una ayuda por este medio. Tengo una amiga la cual tuvo hace unos meses un aborto no deseado, es decir, no pudo salvar al bebé que llevaba dentro. Por mucho que intentó y se esforzó no pudo evitarlo. ¿Cómo ve la Iglesia los abortos no deseados?

Sin lugar a duda que un problema de esta magnitud trae consigo secuelas psicológicas y religiosas porque la persona que pasó por esto en su momento flaqueó (es decir perdió la fe por instantes) y psicológicamente no estaba preparada.

El aborto no deseado es un trauma para la madre. Si se ha podido bautizar al niño, es un consuelo. Si esto no ha sido posible, confiamos en que Dios tiene el modo de salvarlo. Y siempre con la seguridad de que Dios-Padre dispone siempre las cosas como sea mejor, aunque nosotros no lo entendamos.

257. RECHAZO AL ABORTO

Tengo una novia a la que he querido muchísimo. Pero me he enterado que en una relación anterior quedó embarazada y abortó. Esto ha sido para mí tremendo. No la puedo mirar como antes. Siento interiormente un enorme rechazo hacia ella. ¿Qué debo hacer?

Acabo de leer tu carta. Comprendo perfectamente tu problema. Es perfectamente lógico y coherente tu rechazo al aborto. Por lo tanto, es también lógico que rechaces a la o las personas que lo han provocado. Quizás el tiempo borre ese rechazo, pero de momento es imposible encontrarse a gusto junto a ella. No tomes ninguna decisión precipitadamente. Hay que esperar con paz. Quizás con el tiempo puedas superar el rechazo que ahora sientes.

258. REMORDIMIENTO POR ABORTAR

Reciba un gran saludo, Padre. Hoy por hoy, trato de ser mejor persona. Amo a Dios sobre todas las cosas, y aunque yo sé que he cometido un gran pecado, estoy sinceramente arrepentida. Me da miedo confesarlo, lo tengo atorado en el pecho. Hoy en día tengo un hijo maravilloso, y tenemos una linda familia; mi esposo y yo vamos a cumplir 16 años juntos. Siendo jóvenes, hace más de seis años, sospeché un embarazo no deseado y tomé un medicamento; y lo interrumpí. Hoy me siento mal por eso. No sé qué debo hacer, y me avergüenzo profundamente de ello. Deseo algún día poder casarme por la Iglesia católica. Vi, por televisión, una entrevista con usted y sentí la motivación de escribirle. Espero no haberlo importunado, pero siento que di un primer paso.

Tu carta rebosa sinceridad y arrepentimiento. Me alegro mucho que mi entrevista por televisión te haya ayudado. Comprendo que el remordimiento de lo que has hecho te intranquilice, pues ha sido muy grave. Pero la misericordia de Dios es infinita, y perdona siempre a los pecadores arrepentidos. Busca un sacerdote amable que te atienda. Es muy importante que encuentres la paz espiritual. Ya es un gran paso tu deseo de acercarte a Dios. Pero no es suficiente. Es necesario llegar al perdón de todos tus pecados. Entonces comenzará para ti una vida radiante. Así te lo deseo.

259. FORZAR EL PARTO NO ES ABORTO

Estos días todos los medios de información han divulgado la noticia de una tal “Beatriz” que estaba embarazada con un feto anencefálico (descerebrado), y se recomendaba el aborto, porque el feto iba a morir necesariamente y la vida de la madre estaba en peligro. Presentada así la cosa, ¿se justificaba por el aborto? ¿Usted qué opina?

A veces la realidad no es tal como la presentan. Creo que la madre llevaba embarazada casi treinta semanas y el feto se puede sacar vivo y viable, es decir, que se puede sacar adelante desde la semana 21, aunque por alguna causa después muera.

Por lo tanto, adelantar el parto, en este caso, no es un aborto, pues no se mata al niño. Se le puede sacar moralmente y librar a la madre de su peligro de muerte.

260. FETOS ECTÓPICOS

Desearía saber si eliminar un feto ectópico es un aborto.

En respuesta a tu duda sobre los fetos ectópicos, le pregunté al Dr. Fernando Muñoz Ferrer, conocido ginecólogo en Cádiz, que ha sido Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología de la Residencia de la Seguridad de Cádiz, y me dijo lo siguiente: "El feto ectópico no es viable. Por lo tanto lo que se extrae ya está muerto. Y esta extracción no supone ningún peligro para la madre, si la operación se hace a tiempo". Espero que tu pregunta haya quedado bien respondida.


261. FECUNDACIÓN "IN VITRO"

Reverendo Padre. Con todo respeto, no estoy de acuerdo en que la Iglesia no permita la fecundación “in vitro” si es homóloga y sólo se fecunda un óvulo.

Tu pensamiento no es excepcional. Muchos piensan como tú, pero la Iglesia no acepta que un hijo se engendre artificialmente, sino que debe ser el fruto natural de un acto de amor entre los esposos.


Nota seleccionada para el  blog del Padre Fabián Barrera
Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares